
Aquí estoy de nuevo, aprovechando que hago noche en el trabajo para acercarme a uno de mis vicios menos ocultos y que más me ha atrapado: mantener este blog.
En ocasiones, cuando tengo pocas visitas o comentarios siento incluso el ramalazo de los celos. Es como si mis lectores me estuviesen engañando con otros blogs más jóvenes o con mayor experiencia, llenos de enlaces fabulosos y fotos desternillantes aderezadas con los mejores chascarrillos. Menos mal que se me pasa pronto, como a este, vean:
Awkward moments , vamos lo que dura un café.
Lo único importante es tomárselo con humor, aquí les traigo uno de los últimos comerciales con los que he sonreído:
anuncio de telefonía . A mí se me hace feliz con tan poca cosa...
Ya sé que mis lectores fieles son pocos y a casi todos les conozco nombre y apellidos, o cuando menos, alias blogueril. Pero no me engaño, este blog lo hago sobre todo por y para mí.
Y... qué coño, algún día tendré mi propio dominio y recibiré las miles de visitas que me merezco y que pincharán como locos los banners discretos pero rentables que harán que me haga rico sin tener que estar aquí, trabajando a las tantas de la mañana.
Cada uno tiene los vicios y los sueños que le da la gana:
Dream